La policía montó un corralito perimetral en La Bombonera durante la previa del partido Argentina vs Zambia, deteniendo a decenas de trapitos o cuidacoches que cobraban entre 30 y 50 mil pesos por estacionar en vía pública y amenazaban con rayar autos si no pagaban.
Móviles de Matías y Lucas mostraron el operativo en vivo: policías identifican, revisan antecedentes y labran contravenciones a los demorados, quienes negaban la actividad pese a ser atrapados en flagrancia y mostraban entradas al estadio para disimular.
En estudio, Tomás Méndez y panelistas debatieron acaloradamente si es extorsión o economía popular: unos lo ven como delito por privatizar espacio público, otros como rebusque de pobres que se tapan la cara por vergüenza, pero todos coinciden en que obliga a pagar y hay organización mafiosa detrás.
Los trapitos como Martín insistieron en que solo "se buscaban el mango" y tenían entradas, pero evitaron admitir su labor; la policía confirmó multas pero no detenciones, salvo reincidentes o prófugos.
Vecinos denunciaron rayones a autos no pagadores, y el panel comparó con manteros o invasiones, criticando falta de seguridad estatal que obliga a pagar doble protección.