El panel de Otro Día Perdido cierra el segmento de micrófono abierto en la calle, donde participantes dedican mensajes emotivos a sus parejas, con reclamos leves y declaraciones de amor eterno.
Destacan intervenciones como la del joven con buzo blanco que habla frente a su novia, la señora que menciona cuidar caballos y chacras, y la romántica metáfora del "cielo eterno" para una Sandra.
Otras confesiones incluyen amor incondicional pese a enojos, agradecimientos por años compartidos y esperanzas de futuro juntos, generando risas y aplausos en estudio.
Concluyen seleccionando las más impactantes, celebrando la variedad de sentimientos expresados por transeúntes anónimos.