El panel protagonizó un debate furioso sobre el vocero presidencial Manuel Adorni, cuestionando su amistad pasada con un integrante, su patrimonio con propiedades y préstamos de jubiladas, y acusándolo de ser "cagón" por no confrontar directamente. Los panelistas se lanzaron insultos como "estúpido", "reverendo estúpido" y alusiones vulgares a "chupar pija" por alineamientos con Estados Unidos e Israel.
Se mencionó que Adorni salió de la pobreza gracias a la "casta", con dos señoras jubiladas prestándole 100 mil dólares cada una sin conocerse. El intercambio escaló con cruces sobre libertarios, peronistas, Cristina Fernández de Kirchner y posturas contra Trump y Netanyahu.
Los panelistas se tildaron mutuamente de hinchas de equipos de fútbol y de no tener argumentos concretos, culminando en acusaciones de subjetividad y defensa ciega. El tono fue agresivo, con interrupciones constantes y lenguaje soez.
Se criticó la pobreza reciente y el índice divulgado ese día, posicionando a Adorni como beneficiado por el gobierno.