Panelistas repudiaron al depravado y exigieron internación psiquiátrica pese a la ley de salud mental que requiere consentimiento del paciente. Destacaron la inteligencia de la nena al refugiarse y la valentía de la panadera, quien actuó sin saber el peligro real, y recordaron que las panaderías son escenarios frecuentes de abusos por abrir temprano y estar solas.
Explicaron que el delito inició en la calle cuando el abusador mostró sus partes a la nena antes de seguirla hasta la panadería, donde intentó llevársela. Insistieron en denunciar estos casos porque los depredadores actúan en radios cercanos y recomendaron a padres hablar con hijos sobre partes íntimas, no hablar con extraños y buscar refugio público.