Una mujer de 49 años, familiar de un policía en tratamiento médico-psiquiátrico, se arrojó desde una ventana del cuarto piso del Hospital Churruca con pronóstico reservado, cayendo sobre el techo de ingreso tras no recibir atención inmediata por falta de medicamentos.
El hospital policial presenta colapso por renuncias masivas de profesionales (casi 100 este año) por bajos sueldos, falta de camas, turnos y tratamientos suspendidos, agravado desde la gestión de Alejandra Monteoliva en Seguridad, pese a promesas de aumento del 40% que solo fue del 2%.
La paciente psiquiátrica no estaba en área segura con rejas, similar a un suicidio policial previo dejando cartas críticas; convocatorias mañana al Congreso por familiares y el 2 de abril por las cinco fuerzas federales reclaman salarios (policía federal gana menos que provinciales), salud y rechazo a tareas de represión.
El caso simboliza el ajuste estatal con pérdida del 40% de poder adquisitivo en sueldos policiales y estatales, sin jeringas ni atención básica en el Churruca.