Un misil iraní alcanzó un edificio residencial en Benaybrá, afueras de Tel Aviv, causando daños en pisos superiores y pánico en zona densamente poblada.
A pesar de la explosión, el saldo fue leve gracias a refugios blindados y disciplina de residentes que protegieron a sus familias.
Equipos de emergencia revisaron escombros en un jardín con objetos cotidianos y una silla de bebé destrozada, evitando tragedia mayor.
Netanyahu dijo que la guerra superó su punto medio y Israel prepara semanas más de conflicto.