En Santa Fe, Miriam mamá de Ian al enterarse del tiroteo corrió a la plaza cercana creyendo que estaba allí, llamó compañeros sin éxito, fue a casa de otro chico donde le dijeron que no estaba y por descarte llegó a la escuela confirmando que su hijo recibió el tiro mortal.
A 24 horas del hecho, la cuenta regresiva para el sepelio avanza con cortejo esperado; amigos y familia revelan detalles desgarradores imposibles de entender.