Explica que la elegancia se aprende disimulando defectos y acentuando virtudes al vestirse, algo innato pero perfeccionable. Expresa deseo de aplicar estos conocimientos en la televisión argentina, lamentando la falta de producciones grandes como en Televisa, donde tenían presupuestos para compras y creaciones detalladas.
Se muestra feliz por su pasión por la moda e imagen, una etapa grandiosa en México antes de volver a Buenos Aires. La conductora valora aprender de sus anécdotas con grandes artistas.