En Gran Hermano, el líder Martín ejecutó sus fulminaciones: primero a Andrea por su autoritarismo, falta de conexión y manera de jugar; luego a Maciel por gritar demasiado.
Andrea respondió que es un juego y no puede cambiar su estilo, mientras Maciel aclaró que se lleva bien con Martín pero defiende su forma de gritar ante agresiones, y que siempre habrá algo que moleste a alguien.
Santiago del Moro condujo el momento, confirmando que ambas quedan en placa y no podrán nominar mañana.