El fiscal Gerardo Policita citó para el 8 de abril a la escribana Adriana Nechevenko para declarar sobre la compraventa del departamento en Caballito de Manuel Adorni, donde dos jubiladas, Claudia Viviana Svaro y Beatriz Alicia Viegas, lo vendieron por 230.000 dólares tras comprarlo por 350-400.000 dólares y le otorgaron un préstamo hipotecario de 100.000 dólares.
Una de las jubiladas pidió y recibió en junio de 2025 un subsidio cultural de la Ciudad de Buenos Aires por 60.000 pesos, destinado a mayores con ingresos menores a 600.000 pesos, lo que genera dudas sobre su capacidad para prestar dólares a Adorni. Graciela Ocaña destacó esta inconsistencia, y se menciona que las mujeres podrían estar vinculadas a una financiera que realiza préstamos personales.
Adorni declaró deudas por 42.500 dólares con su madre y una fallecida, y 50.000 dólares con policías federales. Su departamento anterior en Parque Chacabuco está en venta a un precio por metro cuadrado superior al pagado en Caballito, pese a ser zona menos cotizada. Las jubiladas negaron conocerlo, pero vivían en la misma zona.
La escribana invocó secreto profesional ante periodistas, pero deberá declarar bajo juramento trayendo documentación. El panel cuestiona si fue una maniobra de lavado y critica la opacidad de Adorni, imputado en varias causas, mientras el gobierno lo ratifica pero suspende conferencias.
El diputado Pablo Giuliano impulsa denuncia, exige citar a las jubiladas y considera moción de censura, aunque sin mayoría. Critica la torpeza oficialista y falta de transparencia, alineada con promesas incumplidas contra la casta.