Desde la intervención de Estados Unidos en Irak en 2003, el país está fracturado entre kurdos aliados a EE.UU. con autonomía en zona fronteriza con Turquía, y milicias chiitas pro-Irán que respaldan al régimen iraní.
EE.UU. apoyó milicias kurdas contra ISIS, otorgándoles autonomía. Milicias proiraníes atacan unidades estadounidenses; EE.UU. bombardeó varias en las últimas dos semanas, polarizando el país hacia estallido interno.
Irak carece de unidad nacional; kurdos colaboran estructuralmente con EE.UU., pese a promesas incumplidas de nación kurda por oposición de Turquía y Recep Tayyip Erdogan, que reprime kurdos (30% población).
Turquía, segundo ejército OTAN, toma sesgo autoritario contra kurdos en sur.