Expertos advirtieron sobre impactos en salud y medio ambiente del conflicto en Irán, que en los primeros 15 días emitió 5 millones de toneladas de dióxido de carbono y genera un legado tóxico, climático y nuclear.
A corto plazo, preocupa el impacto directo sobre la población local por la lluvia negra que mezcla compuestos ácidos, particulados e hidrocarburos de misiles y guerra.
Los efectos pueden prolongarse décadas o siglos, dejando una profunda factura ambiental y sanitaria.