El gobierno de Javier Milei enfrenta un laberinto político por las dudas sobre las propiedades del jefe de gabinete Manuel Adorni, mientras mantiene una fase negadora sin explicaciones claras pese a nuevos documentos que no cierran números.
El fiscal Gerardo Pollicita citó a la escribana Adriana Nechevenko para que aporte toda la documentación de las compras de dos inmuebles, incluyendo escrituras, hipotecas, pagos y financiamiento, ante sospechas de simulación de hipoteca, origen de fondos incompatibles con sus ingresos de 42 mil dólares y posibles lavado de activos o enriquecimiento ilícito.
Fuentes libertarias y del gabinete confían en Adorni y esperan que presente papeles en su declaración jurada de mayo o en el Congreso el 29 de abril junto a Milei, pero el silencio genera desgaste: el gobierno muteó a sus ministros para evitar preguntas, pese a logros como la baja de pobreza por debajo del 30%.
La estrategia inicial de ignorar la prensa y culpar conspiraciones ya no da fortaleza; ahora debilita ante inconsistencias como la hipoteca de dos jubiladas y el vuelo a Nueva York, exigiendo aclaraciones urgentes para salir del laberinto.