Un adolescente de 15 años ingresó una escopeta desarmada en su mochila a un colegio en San Cristóbal, Santa Fe, la armó en el baño y disparó cuatro veces, matando a Ian Cabrera e hiriendo a dos alumnos más durante el izamiento de la bandera. El agresor mostró pericia en el manejo del arma, aprendida con su abuelo, quien era usuario legal y denunció el robo esa mañana antes del hecho.
El fiscal regional de Rafaela, Carlos Botero, confirmó que el menor actuó solo, ingresó el arma en la mochila sin estuche de guitarra, disparó primero dentro del baño donde hirió a Ian, quien salió herido y recibió el disparo mortal afuera; los otros dos disparos fueron en un patio interno sin objetivo específico. Desmintió frases como "los vengo a matar a todos" por falta de evidencia, y aclaró que el arma calibre 12/70 de caños superpuestos estaba cargada pero no cerrada cuando el portero lo redujo.
El menor inimputable por ley vigente está alojado con su madre en el CAD de Santa Fe hasta una audiencia el viernes, donde un juez definirá medidas de protección como posible traslado fuera de San Cristóbal, tratamiento psiquiátrico y controles. El abuelo denunció el robo a las 7 AM, antes del hecho a las 7:15, y no se descarta su responsabilidad por dejar el arma accesible pese a haber instruido al chico.
El exjuez Claudio de la Cárcova criticó la demora de la nueva ley 27801 hasta septiembre, que responsabilizaría más a menores, y alertó sobre bullying, suicidios adolescentes y falta de equipos multidisciplinarios en escuelas. En vivo desde San Cristóbal, Gabriel Prosperi mostró un pueblo en duelo con carteles negros por Ian, sepelio concurrido y vecinos en shock entrevistados que conocen a ambas familias.
La cobertura reveló antecedentes violentos en el mismo pueblo: un caso en enero donde desfiguraron a una chica llamada Delfina en la plaza, vinculado a la escuela, y otro en noviembre cerca de la puerta del colegio, ignorados pese a señales previas.