Un exoesqueleto robótico que reproduce un patrón de movimiento fisiológico mejorará la calidad de las terapias para pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) en el Hospital Público de Enfermería Isabel Sendal.
La tecnología permite intervenciones más seguras gracias al soporte robótico y control preciso del movimiento. Aborda la marcha y el miembro superior, áreas críticas en la evolución de la enfermedad, y obtiene datos objetivos para monitorizar y optimizar programas terapéuticos.
Diseñado para pacientes con patologías neurológicas, cuenta con sistema de soporte de peso y dispositivos que guían las piernas sobre una cinta, incluso en debilidad muscular significativa.