La gente resguardó ahorros en dólares porque la moneda nacional se perdió hace 50 años, pero ahora el Estado está en equilibrio fiscal y no hay riesgo de confiscación. El economista critica a Caputo por gerenciar las finanzas públicas como si fuera una pyme quebrada.
Antes el Estado perseguía a los ahorristas que debían demostrar inocencia, pero hoy las cuentas públicas equilibradas cambian el panorama.