El gobierno español liderado por Pedro Sánchez cerró su espacio aéreo a aviones de Estados Unidos implicados en ataques contra Irán, sumándose a prohibiciones previas de bases militares. Sánchez calificó la guerra de Estados Unidos e Israel como imprudente e ilegal.
El presidente Donald Trump criticó la postura y amenazó cortar lazos comerciales con España. La medida no afecta vuelos comerciales y refleja fricciones crecientes entre Madrid y Washington.