El jefe de gabinete Manuel Adorni, imputado por dádivas y enriquecimiento ilícito, adquirió un departamento de 200 metros cuadrados en Caballito por 230 mil dólares, pagando solo 30 mil en efectivo y recibiendo hipotecas de 100 mil dólares cada una de dos jubiladas que niegan conocerlo o la operación. Las jubiladas Beatriz Viegas y Claudia Svabo, con PAMI como única cobertura y trabajos en inmobiliaria y editorial, compraron el inmueble hace seis meses a Hugo Morales, exjugador de Huracán y Lanús.
El fiscal Policita citó a declarar a la escribana que firmó la venta y la hipoteca, la misma que escrituró una propiedad de Adorni en un country. Las jubiladas niegan saber de la hipoteca o de Adorni, y no se conocen entre sí, pese a la operación conjunta. Políticos como Esteban Paulón denuncian posible lavado de dinero.
El panel cuestiona la capacidad económica de las jubiladas para invertir 350 mil dólares y vender por menos, y la viabilidad de la hipoteca privada dada la renta declarada de Adorni de 4.500 al momento de la operación, insuficiente para un crédito de 200 mil dólares. Se destaca que la escribana armó el negocio juntando partes sin verificar ingresos demostrables.