El doctor Romero, criado en el Zoológico de Buenos Aires y exdirector, critica duramente los zoológicos como reliquias obsoletas, llamándolos "el acné a los 50" y fuera de época, ya que albergan "maniquíes de animales" desadaptados a Palermo como jirafas o camellos.
Rememora su historia personal desde nieto de cuidador de rinoceronte Chicha, fundador de cooperadora y director, y traza origen de zoológicos desde dinastía Ming china como regalos diplomáticos, menageries reales en Schönbrunn, zoológicos victorianos con hábitats falsos como chozas africanas o templos hindúes para elefantes como Mara, decorados por Lucio Correa Morales.
Denuncia corrupción moral al forzar shows como lobos marinos aplaudiendo o orcas solitarias en oceanarios para lucro, propone reservas y santuarios para animales rescatados por Policía Federal que no pueden volver silvestres, y rechaza zoológicos como educativos comparándolos con llevar niños a prostíbulos para enseñar amor.
Enfatiza respeto por vida silvestre coevolucionando con entorno, adopción responsable de mascotas y paseos culturales en predios históricos sin animales cautivos. Invita a seguirlo en arroba DR Romero.