San Cristóbal entera llora la muerte de Ian Cabrera, el chico de 13 años asesinado por un compañero de 15 años en la escuela Mariano Moreno. Hoy lo despidieron con duelo generalizado: negocios cerrados y velas en la puerta.
Paula Bernini recorre la zona conmocionada: la escuela vallada y custodiada por policía, con rastros de velas, bicicletas intactas y manchas de sangre. Los vecinos exigen entender cómo un chico solo y lastimado llegó a abrir fuego con escopeta plegada en un buzo.
El agresor llegó en moto temprano, esperó jugando al celular con 50 cartuchos, mató a Ian con dos disparos y hirió a otros antes de ser reducido por un preceptor sin resistencia. Estaba aislado: padre ausente en rehab, hermana lejos.
La plaza y hospital cercanos fueron clave en la respuesta inicial. Sociedad busca respuestas sobre contención y salud mental, mientras justicia y psicólogos intervienen sin estigmatizar al agresor.
Campeones de Ian cuelgan carteles pidiendo justicia en las rejas.