Cuba enfrenta una crisis energética exacerbada por la suspensión venezolana de petróleo tras la captura de Nicolás Maduro y amenazas de sanciones estadounidenses, que obligaron a México a detener envíos.
El gobierno mexicano negocia con empresas privadas para vender combustible cubano vía Pemex, según la presidenta Claudia Sheinbaum. Cubanos opinan dividido: algunos ven el apoyo ruso como maravilloso y piden más, otros lo tildan de simbólico e insuficiente.
La provisión no resuelve los problemas estructurales de la isla.