Cristian U, ganador de Gran Hermano 2011, criticó duramente el formato actual del reality como un "psiquiátrico" lleno de peleas constantes y bajo rating, rechazando invitaciones para entrar por problemas con la producción y el conductor Santiago del Moro.
En la charla, Tamara Paganini reingresó tras 25 años y litigio con la productora, portando su muñeco "Saja" y declarando "la casa es mía, son todos ocupas". Discutieron el rol de Andrea del Boca como "motorcito" del programa, sus peleas con Solange Gómez (o Sol Abraham), y la expulsión de Carminia Massi por discriminación a Mavinga, cuestionando la hipocresía social argentina de "puteadores" que censuran selectivamente.
Cristian U reveló que su regreso en 2011 fue por baja de rating, convencido por una psicóloga, y pocos ex participantes sobreviven laboralmente post-reality. Predijo guerra con Tamara, finalistas "tapados" como Janina Zili, y sugirió traer a Jorge Rial para rescatar el formato, advirtiendo que no cambia vidas.
La producción interrumpió para comercial, retomando para cierre donde Cristian enfatizó miserias humanas en la casa y realismo del espectáculo.