Un adolescente de 15 años entró a una escuela en San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta escondida en su mochila, la armó en el baño y abrió fuego, matando a un chico de 13 años e hiriendo a ocho más.
El atacante sacó el arma del abuelo, tapó el caño con una remera negra, cargó cartuchos y disparó durante el izamiento de bandera; dos heridos graves recibieron perdigones pero están fuera de peligro, y un alumno se lesionó la pierna saltando de un primer piso para huir.
Docentes se encerraron en un aula sin abrir la puerta a los alumnos, y un encargado de mantenimiento junto a un chico de quinto año desarmó al tirador cuando se quedó sin munición.
El país centra la atención en la zona tras esta tragedia ocurrida ayer en el departamento homónimo.