Un anestesista fue hallado muerto el 20 de febrero en su departamento de Capital Federal con signos de sobredosis de propofol y otras anestesias robadas del Hospital Italiano, desencadenando un escándalo por fiestas VIP con drogas hospitalarias.
La investigación reveló robos desde la farmacia del hospital para "fiestas del propofol", donde asistían modelos y otros, anestesiados con bombas de infusión y "ambu" para revivirlos. Implicados Delfina Lanusse (anestesista) y Hernán Boverí (residente), quienes renunciaron y declaran inocencia vía Zoom.
Los fármacos controlados, como fentanil y propofol, salían solo para cirugías pero se usaban en circuitos cerrados con estudiantes y médicos. Audios de WhatsApp describen el método: infusión continua hasta apnea, con alguien ambuceando.
El escándalo se extiende a Hospital Rivadavia, Hospital de Niños y otros, con alertas de violación en estado de anestesia y tráfico de info para evadir antidopings. La justicia avanza con audios y rastrea más hospitales involucrados.