La muerte por sobredosis de un médico reveló sustracción de anestésicos de hospitales para fiestas privadas, impactando a la comunidad médica según Carlos Bollini, vicepresidente de la Asociación de Anestesiólogos.
Carlos Bollini calificó el caso como "bizarro" y fuera de la práctica segura, primera vez en 40 años que oye de consumo privado de drogas hospitalarias como propofol.
Niega que las fiestas fueran masivas o comercializadas como producto, considerándolas limitadas a un grupo reducido sin comprobaciones en redes sociales; la asociación denunciaría si tuviera evidencia concreta.