Alicia, esposa de César, negó en vivo haber entregado la casa de sus vecinos a ladrones durante un robo en Paraguay. La víctima los acusó de negar haber visto algo pese a merodear y estar parados con el perro mientras entraban los delincuentes armados.
Alicia contó que oyó ruidos esa noche pero no salió por riesgo a su familia, hijos y nietos; no llamó al 911 en ese momento aunque sí ayudó en robos previos. Dijo que nunca habló con la vecina Dulce, solo quizás su marido, y negó rencor: siempre ayudan entre vecinos.
El panel cuestiona por qué negaron al principio no haber visto nada y propone confrontar versiones para aclarar si hay algo personal de fondo.