Un adolescente de 15 años ingresó al Colegio Mariano Moreno en San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta calibre 12 oculta en un estuche de guitarra y mató a un compañero de 13 años durante el izado de la bandera a las 7:15, hiriendo a otros ocho, antes de ser reducido por un asistente escolar.
El agresor, hijo único de empleados municipales dueños de un comercio de garrafas, era descrito como buen alumno, bromista y deportista sin antecedentes de mala conducta, aunque videos muestran hostigamiento físico y había advertido a amigos de su plan una semana antes. Panelistas debaten si el bullying fue el único motivo o influyeron celos, frustraciones y problemas familiares, como un padre con problemas de consumo de drogas.
Expertos como Gustavo Sorsoli, exrector, y Charo, psicoanalista, insisten en que el bullying es evitable con detección temprana, comunicación a autoridades y no guardar secretos, involucrando familias, psicólogos y todo el aula, ya que la audiencia valida al agresor. Comparan con casos previos en Argentina y EE.UU., destacando avances en conciencia y ESI.
Aristides Álvarez, de la Asociación Anti-Bullying, pide cautela antes de confirmar bullying, citando posibles videos falsos con IA, y enfatiza prevención sin culpar solo a la familia. La escuela necesita apoyo psicológico masivo para alumnos, docentes y familias tras la tragedia.