La abogada argentina Agustina Páez, de 29 años oriunda de Santiago del Estero, enfrenta cargos por injuria racial en Brasil tras simular gestos de monos hacia empleados negros de un bar en Ipanema el 14 de enero, durante una discusión por cobro en pulsera. El delito, reformado en 2023 por el presidente Lula, prevé penas de 2 a 5 años de prisión no excarcelable y ya acumula 300 detenidos, mayoritariamente brasileños.
Inicialmente, Páez alegó agresión sexual por parte de los empleados, error de prohibición cultural y reacción a gestos obscenos, pero videos de cámaras de seguridad muestran que ella inicia los insultos en la salida del bar, no adentro. Su amiga la detiene al notar el gesto racista, y la justicia desestimó sus denuncias de amenazas e irrupción en su casa como falsas. Nunca estuvo presa, solo con medidas cautelares como prohibición de salida y presentación periódica.
Con nueva abogada, Carla Junqueira (defensora en casos de género como D'Artés), cambió estrategia: pidió disculpas públicas en video, admitiendo gravedad del racismo, reconociendo ignorancia previa y comprometiéndose a interiorizarse. En audiencia preliminar acordaron con fiscalía y querella un delito continuado (bajando de posible 15 años por concurso a 2 años), prisión suspensa, tareas comunitarias en Argentina vía acuerdo bilateral, y resarcimiento de 50.000 dólares por víctima (total 150.000 USD para tres). Juez homologará en 15 días, permitiendo regreso.
Panel de abogados destaca error inicial de primera defensa al negar hechos y arriesgar credibilidad; una entrevista post-audiencia de Páez llamó "presuntas víctimas" a damnificados, lo que retrasó fallo. Si no paga indemnización, Argentina garantiza cumplimiento vía judicial, sin prisión por deuda pero posible ejecución.