La sensación térmica en la Ciudad de Buenos Aires alcanza los 34 grados y 6 décimas en este momento, convirtiendo las calles en un horno abrasador, según el pronóstico emitido en vivo.
Las lluvias llegarán mañana con un día gris, inestable y húmedo, máxima de 30 grados y posibilidad latente de precipitaciones que se extenderán hasta el jueves por la mañana.
El descenso de temperatura se producirá a partir del viernes, sábado y domingo, bajando unos 5 grados, aunque no drásticamente.