Tomás Dente criticó a la producción de su programa por un gráfico que dice "nadie llega a fin de mes", llamándolo injusto y sin rigor científico pese a admitir pobreza estructural.
Rechazó la narrativa apocalíptica enquistada en medios que alimenta la grieta, pidiendo mesura y enfoque esperanzador en sectores reactivándose, contra pauteros acomodados.
La producción insistió con graphs similares mientras él hablaba, generando tensión en vivo.