Un chico de 15 años protagonizó un tiroteo en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, donde gritó "sorpresa" al salir del baño con una escopeta calibre 12/70 escondida en un estuche de guitarra, matando a Ian de 13 años con tres disparos en hombro, espalda y cabeza.
El agresor planeó el ataque como en una película, dejando cartuchos extras para continuar; el preceptor lo neutralizó. Ian no era compañero suyo y murió pese a luchar; el padre de la víctima quedó devastado, mientras el pueblo realiza marchas de silencio y la escuela enfrenta críticas por fallas en contención ante bullying evidenciado en videos virales.
Panelistas debaten causas: ausencia familiar con padres divorciados, padre en Entre Ríos ligado a drogas, madre con nueva pareja, abuelo dueño de la escopeta; posible influencia online vía Telegram o Discord en inglés, con grupos incitando ataques escolares. Comparan con EE.UU., donde detectores y simulacros son rutina ante 300 tiroteos anuales.
Abogado defensor Néstor Oroño revela que el menor recibía tratamiento psicológico por complejidades familiares y conductas suicidas como autolesiones, pasaba mucho tiempo en juegos no redes; niega agresividad previa y confirma que no aplica nueva ley de imputabilidad hasta septiembre. Investigan psicólogo y gabinete escolar por responsabilidad.
Funcionarios provinciales viajan tarde según vecinos, que se sienten ignorados; temen réplicas si no actúan sobre familias, escuelas y redes. Comunidad en shock exige soluciones urgentes.