Samuel Flores, de 20 años y jurado en Es Mi Sueño, conmueve con su historia: creció en pobreza extrema con diez hermanos, padre alcohólico y violento. A los siete años, un asistente social los envió a un hogar en Corrientes junto a siete hermanos, donde sufrió más maltrato durante casi diez años.
Conquistó a la directora de su escuela rural como madre adoptiva, formando una familia "imperfecta pero grandiosa". La música lo salvó desde niño, tarareando coritos de iglesia con una raqueta azul como guitarra. Hoy ayuda en hogares y su voz "espectacular" emociona al panel.
Casan destaca su sensibilidad poética al "conquistar" una mamá y su futuro brillante. Flores menciona visitas transformadoras en hogares y campaña para adoptar a su hermanito de 16 años.
El panel elogia su registro y conexión emocional en la performance.