René Lalique, nacido en 1860 en Ay-Champagne, Francia, inventó la joyería moderna. Aprendió orfebrería en París, vivió dos años en Inglaterra y diseñó para Cartier y Boucheron.
Sus piezas usaron esmalte, vidrio, piedras semipreciosas, perlas, calcedonias y marfil. Colgantes, broches y collares representaron Art Nouveau y Art Deco, inspirados en insectos, flores, serpientes y figuras fantásticas. En 1900 presentó su libélula con cuerpo de mujer en la Exposición Universal de París, logrando éxito rotundo.
Su creatividad extendió a esculturas, lámparas y frascos de perfume en vidrio de perfección altísima. Desde 1908 se centró en escultura en vidrio y abandonó la joyería, instaurando un estilo inconfundible que cruzó fronteras.
Hoy la marca Lalique reinventa su universo con objetos decorativos, diseño de interiores, joyería, fragancias y arte. En Joyería El Tazador ofrecen asesoramiento para piezas Lalique.