El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, envió un mensaje de calma a los mercados ante el encarecimiento del petróleo por la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán, con el barril Texas sobre 100 dólares y el Brent en 113 dólares.
Powell afirmó que los shocks energéticos son breves y que la política monetaria actúa lentamente, por lo que no es la herramienta adecuada para contrarrestarlos, ya que podría perjudicar el crecimiento económico. La Fed vigilará si este impacto altera las expectativas de inflación a largo plazo tras cinco años por encima del 2% interanual.
La administración de Donald Trump mantiene su apuesta por combustibles fósiles, pagando millones a Total Energies para cancelar proyectos eólicos y retrasando revisiones del Pentágono a 30 iniciativas renovables, afectando 7,5 gigavatios de capacidad.