El portero Fabio redujo al adolescente atacante armado con escopeta de dos cañones en el colegio de San Cristóbal, Santa Fe, tras el homicidio de Ian Cabrera de 13 años. El victimario disparó varias veces, matando a Ian en la puerta del baño durante el izado de bandera, y apuntó al portero sin gatillar. La comunidad se congrega conmocionada frente al colegio, dejando velas y orando por la familia Cabrera, conocida como trabajadores honestos.
Autoridades entregaron el cuerpo de Ian a sus padres, quienes lo visten para la despedida, mientras el agresor de 15 años permanece en un instituto de menores en Santa Fe esperando declarar. Testimonios revelan problemas familiares en el hogar del atacante, con el padre con adicciones que se mudó a Entre Ríos, y antecedentes de autolesiones, tratamiento psicológico, bullying y amenazas como "los voy a matar a todos". La psicóloga Victoria Bain explicó causas multicausales: ambiente familiar/escolar, traumas, neurodesarrollo inmaduro, acceso a armas y toxicidad, agravados por redes sociales, pandemia y drogas sintéticas.
En vivo, reporteros Gabriel Prosperi y Clóster mostraron el dolor colectivo: maestras como Florencia describen al agresor como excelente alumno sin signos previos, chicos expresan miedo y tristeza, y un psicólogo social del municipio enfatiza acompañar sin buscar culpables inmediatos. El presidente del club Independiente de San Cristóbal, donde jugaba Ian, contrastó familias "ordenadas" como los Cabrera con "desordenadas" propensas a drogas y descontrol nocturno en menores.
Panel discute responsabilidad parental por dejar escopeta accesible, comparando con caso Jeremías Monzón donde la madre está presa, y violencia escolar recurrente como el bullying a Delfina en enero en la misma institución. Funcionario provincial admite "contexto intrafamiliar complejo" y señales de violencia ignoradas en menores.