Los conductores criticaron a ciertos periodistas que irrumpen sin tacto en escenarios sensibles como duelos familiares o abusos a menores, generando mal clima con víctimas y colegas. Marcelo Muchi enfatizó la necesidad de ponerse en el lugar del otro para evitar papelones.
Explicaron que algunos viven en una "isla paradisíaca" y dan consejos ficticios desde un pedestal, contrastando con la realidad de reclamos por salarios o viviendas. Esto provoca insultos generalizados a la prensa, pagando todos por unos pocos.
Coincidieron en que falta tacto en la calle, donde la realidad está cerca, y que golpes a puertas en momentos de dolor son inaceptables. Los demás colegas sufren las consecuencias de estos shows personales.