Presentan a Patricia Sosa en el escenario, destacando el privilegio de cantar con ella y la música que da.
Patricia Sosa defiende el derecho del artista a tener ideología y respeto por ella, afirmando que esa manera de pensar perdura toda la vida.
Recuerda una canción que grabó con Ariel Ramírez, descrita como un tema maravilloso, y reflexiona sobre los prejuicios humanos que limitan la libertad mental de cada persona.
El segmento incluye agradecimientos y concluye con ideas sobre libertad y preconceitos.