En la casa de Gran Hermano, los participantes continúan una dinámica intensa donde se pegan stickers de "falso" en el pecho de otros, desatando cruces acalorados y revelaciones personales. Cinzia acusa a Andrea de falsa por juzgar valores; Luana la tilda de personaje actuado; Brian confronta a Maciel por discursos clasistas y victimistas; Sol señala a Andrea por doble moral y prejuicios, recordando episodios como las compras y el caso de Mavinga.
Andrea responde defendiendo sus acciones, negando conocimiento de ataques de pánico de Mavinga y aclarando que no guionan en el confesionario. Los debates escalan con menciones a bullying, discriminación, incidentes en el baño y estrategias de grupos, con interrupciones constantes y gritos como "¡Horrible! ¡No!". Emanuel acusa a Pío de falso por su juego manipulador; Daniela a Silly por hablar por atrás; Silly a Luana por falta de autenticidad.
Manuel elige a Emma por jugar por atrás pero la respeta; a Mecho le da piropo disfrazado. Franco le pone el sticker a Brian por ocultar su lado sensible. La tensión permanece alta con reclamos de respeto a la voz de Big Brother y spoilers sobre salidas previas.
El panel y la voz moderan, pero los participantes no ceden, mezclando juego con vida personal en un caos de acusaciones mutuas.