Un alumno de 15 años ingresó a la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta oculta en un estuche de guitarra, gritó "sorpresa" en la formación matutina, mató a un chico de 13 años llamado Ian con un disparo en el pecho e hirió levemente a dos más, un menor de 13 y otro de 15, trasladados a Rafaela. Un preceptor y un asistente lo redujeron al intentar recargar, evitando más muertes. Un compañero reveló que el tirador amenazó días antes con "van a morir todos" por bullying.
Padres como Martín, papá de una alumna agredida previamente por un compañero, denuncian un "silencio institucional" en la escuela: agresiones físicas, videos de violencia circulando entre alumnos sin informar a familias, ni reuniones ni medidas pese a reclamos. La psicóloga Jacqueline Orellana critica que los psicólogos manejan casos individualmente sin articular con padres o grupos, naturalizando bullying y violencia, agravada por redes y aislamiento adolescente.
En conferencia de prensa, funcionarios santafesinos como el gobernador Maximiliano Pullaro, ministros Pablo Cococcioni (Justicia), José Goiti (Educación) y María Victoria Tejeda (Igualdad) anuncian acompañamiento a víctimas, suspensión de clases y equipos en la escuela, pero niegan antecedentes intraescolares del tirador pese a testimonios. Revelan "situación intrafamiliar compleja" que afectaba al agresor y su madre, y confirman investigación en marcha aunque es no punible por ser menor de 16 años bajo ley vigente.
El programa cuestiona la falta de autocrítica oficial, la tardanza y el secretismo, destacando que padres se enteran por rumores o chats, no institucionalmente, en un pueblo chico donde todos se conocen y la violencia escolar es recurrente: peleas, drogas, amenazas previas ignoradas.
Expertos debaten que sin nueva ley penal juvenil (vigente en 6 meses), el tirador podría quedar libre a los 18 años en instituto de menores, pese al homicidio.