Valeria y Jorge, padres de Santiago Martínez, hablan por primera vez en móvil sobre la condena de 15 años a su hijo por golpear e intentar asesinar a Emily Seco, caso de violencia de género.
Reconocen el hecho terrible y repudiable, atraviesan angustia extrema por mediatización que evitaron hasta ahora. Insisten que la justicia debe determinar qué pasó, rechazan mentiras y destacan que la condena no está firme, planean usar todas las armas judiciales.
Valeria afectada emocionalmente, compara con dolor parental universal; no avalan el hecho pero cuestionan narrativa.