Un menor de 15 años ingresó a la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta calibre 16 oculta en un estuche de guitarra durante el izado de bandera, disparó entre tres y cinco veces, mató a un chico de 13 años e hirió a otros; un preceptor lo desarmó mientras profesores se atrincheraron y alumnos huyeron por rejas angostas.
La familia del agresor enfrenta graves denuncias: la madre, maestra jardinera llamada Mabel Greter, maltrataba físicamente a alumnos como jalonearlos, tenía consumo problemático de estupefacientes, licencia reciente y volvió a dar clases este año; el padre camionero intentó suicidarse por deudas de drogas frente a los hijos, estaba internado con salidas transitorias, y el abuelo le regaló el arma para cazar, practicaron tiro el fin de semana largo.
Vecinos revelan que el agresor amenazaba desde hace una semana con matar a todos sus compañeros por bullying, incluyendo un video donde lo despertaban golpeándolo; tenía un objetivo principal con quien se peleó el viernes pero llegó tarde, gritó "sorpresa, sorpresa" al salir del baño, remató a la víctima en la espalda, disparó al aire y se rió en el patrullero y en la sala de preceptores.
Panel discute copycat, falta de protocolos escolares, gabinetes psicopedagógicos y leyes de minoridad que impiden imputabilidad plena hasta los 18 años; temen marchas por justicia en la puerta del colegio, mencionan bandas desarticuladas planeando masacres y peleas escolares que dejan víctimas vegetativas como en Avellaneda.
Docente en vivo confirma conmoción comunitaria sin antecedentes del chico, problemas intrafamiliares según Ministro de Educación, y crónica desde la planta baja donde ocurrió todo cerca de un baño.