La Justicia ordenó medidas de protección para una testigo que declaró sobre el vuelo de Adorni, ya que se siente acosada por Grandío, dueño de la empresa y piloto.
La testigo, que trabaja con Grandío, complicó a ambos al afirmar que Grandío pagó el viaje, y relató llamadas constantes incluso durante su declaración judicial, cuando sonó su teléfono.
Los conductores destacaron el temor de la testigo y la protección inmediata dispuesta por el temor a su seguridad.