En el sermón titulado Adoración en medio del fuego, el pastor destaca a Job como ejemplo máximo de fe forjada en el dolor, que deposita confianza absoluta en Dios aunque pierda todo y no reciba promesas específicas, declarando: "aunque él me matare, yo en él esperaré".
Se describen tres niveles de fe: la inicial que depende de milagros visibles como Tomás, la intermedia que se aferra a la Palabra de Dios ignorando circunstancias como Abraham, el centurión y la mujer sirofenicia, y el superior que confía en el carácter inmutable de Dios sin evidencia ni respuestas inmediatas.
La predicación enfatiza que la verdadera fe no es de cristal para vitrinas sino de alta mar para tormentas, madurando en estaciones de sufrimiento donde se rinde la vista por confianza plena en Jesús, animando a glorificar a Dios pese a diagnósticos adversos o silencios divinos.
Al final, se invita al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, con espacios para sordos, y se promociona el libro La vida íntima de los ungidos sobre amistad con el Espíritu Santo, disponible en libreriadelaciudad.com y WhatsApp.