El compositor francés Jacques Ibert se casó en 1919 con la escultora Rosette Devers y realizó un viaje de luna de miel por ciudades del Mediterráneo.
Dos años después repitieron el recorrido ampliándolo y en 1924 Ibert reunió sus impresiones en el tríptico orquestal Puertos de Escala.
La obra comienza en Palermo, capital de Sicilia, destacando su catedral del siglo XII, el Palazzo dei Normanni, la Capilla Palatina con mosaicos bizantinos, el Teatro Massimo de Ópera y los mercados callejeros.
Continúa en Túnez, donde la pareja se internó 500 kilómetros en el desierto hasta una localidad, inspirando la melodía que suena en el segmento.
Finaliza con un retrato animado de Valencia, ciudad a orillas del río Turia con tradiciones romanas, visigodas y árabes, estrenada hace más de 100 años.