Israel combina inteligencia humana del Mossad, ciberespionaje y inteligencia artificial para operaciones quirúrgicas de decapitación contra líderes de Hezbollah e Irán, según The Washington Post.
IA procesa datos de teléfonos, cámaras, movimientos y transacciones para predecir ubicaciones y ejecutar golpes con misiles y drones en tiempo real, degradando la cúpula iraní.
Irán reemplaza líderes eliminados, pero pierde experiencia, coordinación y genera intranquilidad en reuniones con líderes más jóvenes y menos probados.