Israel continúa ataques contra Hezbollah en Líbano, dejando más de 1.200 muertos y 3.500 heridos, según el Ministerio de Salud libanés. Los bombardeos y órdenes de expulsión provocaron el éxodo de medio millón de personas.
El primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó ampliar la zona de seguridad en el sur de Líbano para frustrar amenazas de invasión y mantener misiles antitanque lejos de las fronteras israelíes. Netanyahu afirmó haber creado tres cinturones de seguridad en Siria, Gaza y Líbano.