Los países del G7 se mostraron dispuestos a adoptar todas las medidas necesarias para preservar la estabilidad y seguridad del mercado energético, en respuesta a la crisis provocada por el bloqueo del Estrecho de Hormuz. Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido emitieron un comunicado conjunto tras una reunión por videoconferencia de sus ministros de Finanzas y Energía.
La tensión escaló cuando el contralmirante Yaram Irani, comandante de la Marina iraní, puso en la mira al portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, anunciando que lo atacará directamente si entra en su alcance de fuego. Irán extendió su control al Golfo de Omán y tiene baterías de misiles costeros listas para vengar la pérdida del buque Dena con misiles mar-mar.
Las fuerzas iraníes supervisan en tiempo real los movimientos del grupo aeronaval en el mar de Arabia. Conductores del programa comentaron con ironía la capacidad militar iraní pese a ataques previos y destacaron el riesgo para portaaviones en guerras modernas con drones.
Esta actualización integra las acusaciones previas de Irán contra EEUU por planear una invasión terrestre secreta, bombardeos israelíes, amenazas de Guardianes de la Revolución y esfuerzos diplomáticos como la reunión en Islamabad. El conflicto continúa sin apaciguamiento tras más de un mes.