Un hombre de 68 años llamado Rubén, apodado "el loco de Recoleta", acosaba vecinos en Tomás de Anchorena 1500 con un rifle de aire comprimido, hiriendo en el cuello a una chica de 18 años el 17 de enero y en la espalda a una nena; también arrojaba objetos de vidrio con fuerza y exhibía actos sexuales desde el balcón.
Vecinos colocaron cañas de bambú para protegerse de sus insinuaciones y amenazas; alquilaba el departamento a nombre del hijo, mostraba conducta normal en la calle pero violenta adentro, con síndrome de Diógenes, cartuchos de .357, 9mm y escopeta secuestrados en allanamiento, aunque afirmó el rifle era para palomas.
La fiscal María Carolina de Paoli dictó falta de mérito pese a denuncias, sumarios y operativo policial frustrado; el sujeto se mudó a Pueyrredón 2300, generaba miedo constante por posible acceso a armas de fuego reales y contrataba prostitutas sin pagar, abusando de una con drogas y robo de celulares.
Vecina Claudia relató terror en escaleras y pánico durante allanamiento, donde gritó por su llave; periodistas critican garantismo judicial que lo deja libre pese a peligrosidad y acumulación de municiones, sugiriendo desequilibrio psiquiátrico sin diagnóstico conocido.