La familia de Tota Santillán, muerto en 2024 en circunstancias dudosas (suicidio o homicidio), recibió de la justicia su celular secuestrado y encontró un pendrive y memoria USB etiquetados "Tota 2023" dejados por él antes de morir.
Juan Echegoyen desde Mar del Plata reporta que la información, chequeada 40 minutos, podría cambiar todo en la causa abierta; por seguridad no revelan quién custodia los dispositivos.