Raúl Giussiani, ex docente de 35 años en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal y egresado del mismo establecimiento, testimonia desde la plaza cercana donde daba clases de cardio al escuchar los disparos matutinos.
Confundió inicialmente los tiros con broma de alumnos de cuarto o quinto año; conocía a muchos chicos del secundario que pasan por allí al ingresar, y busca explicaciones para prevenir futuros hechos tras el horror vivido.
Expresa dolor y necesidad de reflexiones para familias y escuela, destacando el impacto en la comunidad chica conmocionada por la muerte de un alumno de 13 años.